3.03.2009

Noticia: La estrella del rock español cautivó en Los Angeles


El español Enrique Bunbury actuó en el Gibson Anphitheater
La noche del jueves el L.A Gibson Amphitheater tuvo el honor de contar con la presencia del legendario rockero español Enrique Bunbury. La estrella de rock regresa en una gira en solitario tras la reunión en 2oo8 de Héroes del Silencio, que provocó una auténtica tempestad en el mundo hispanohablante.

Al principio de la velada, Bunbury advirtió al público que volvía al rock&roll "asi que si tienen oidos sensibles les recomiendo que se pongan tapones, porque esto va a doler". A pesar de su advertencia, no llevó a cabo un concierto de rock convencional ya que los ademanes de Bunbury en el escenario convirtieron la actuación en una verdadera fiesta privada.

El artista desplegó un romanticismo poético que nadie podría imaginar en un concierto de rock. Con sus imaginativas letras, Bunbury nos invitó a un " Viaje a ninguna parte".

Las lámparas ayudaron a crear el ambiente idóneo para una noche que tuvo más aroma a vino que a cerveza. El público variado y de cierta edad estuvo encantado con todo lo que esta leyenda hizo sobre el escenario, empezando por el momento en que se colgó la guitarra para encandilar a la audiencia con sus baladas poéticas y también cuando se arrodillo y les ofreció su "soul" (alma). Como un gran showman de su calibre deleitó a jóvenes y adultos por igual.

Con motivo de la promoción de su nuevo album "Hellville De Luxe" Bunbury inició una gira que visita unas cuantas ciudades Estadounidenses antes de dirigirse a Méjico y puede que se embarque en una gira completa por toda Latinoamérica. Los Angeles ha sido una parada muy importante por su gran comunidad hispanohablante y el apoyo que aquí recibe es palpable.

En sus canciones más antiguas que combinan elementos del pop-rock con arreglos instrumentales más clasicos y eclécticos incluyendo banjos y acordeones, Bunbury mostró una profunda voz hipnótica. Los allí presentes pudieron disfrutar y apreciar su voz al máximo con las baladas más lentas como "lady blue" y "sácame de aquí".

Después de un primer bis, regresó para cantar un par de canciones y presentar a la banda. Tras el segundo bis, cuando Enrique estaba a punto de hacer un brindis, la seguridad falló y en una situación bastante cómica, dos fans enloquecidas lograron subirse al escenario y abrazaron al cantante. Absolutamente perplejo, Bunbury no pudo evitar sonreir y ofrecer un sorbo de su vino a las fans. Durante el tiempo que tardó la seguridad en llegar para llevárselas subieron aún más fans al escenario, frustrando tanto a los encargados de la seguridad como al ansioso público. Incluso el propio cantante zaragozano se molestó e intentó combatir el kaos reinante comenzando una nueva canción en lugar de hacer el brindis, para tratar de solucionar el problema.

Al acabar el concierto, todos se fueron con una buena impresión de la profesionalidad de Bunbury y de cómo salió de la situación. A pesar de parecer algo asustado por las embravecidas fans, no dejó lugar a dudas sobre que si estaba allí era gracias ellas y sobre su filosofía de que nada sería sin sus fans. Enrique es un posible mito que contiene la verdadera esencia del rock español y la lleva a otro nivel con las notables influencias externas que convierten sus actuaciones en únicas e innegablemente entretenidas.


Fuente: Daily Trojan 

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