3.29.2009

Crónica: "No necesitas irte al infierno" (Concierto en Puebla)

¡¡Ya estás en el infierno!! ¡¡Ya estás en el infierno!! 

¡¡¡En el INFIERNO!!! ¡¡¡ EN EL INFIERNO!!!

Esta fué la bienvenida al HellVille de Tour. 

El auditorio Siglo XXI estaba a reventar, la taquilla se agotó en muy poco tiempo. Lentamente, cientos de personas con afinidades diferentes se concentraban en las puertas del auditorio. Todas con una sóla cosa en la mente. "Ver en concierto a Enrique Bunbury"... 

Estaba enferma (estoy enferma) al llegar al auditorio y sentir el frío de la tarde-noche no podía más que maldecir mi mala suerte. 

La espera era interminable, inacabable. 

Cuando por fin pudimos entrar y nos ubicamos en nuestros acientos, repentinamente llegó a mí rostro la imágen de desilución, de quien se da cuenta que lo han colocado prácticamente hasta atrás. Pero ni modo. Sabía que Bunbury se presentaría en Puebla desde el año pasado y no tuve la dedicación para ahorrar un poco de dinero, así que sin duda alguna aquel asiento en el palco de atrás me lo tenía muy merecido. 

Cuando las luces se apagaron y comenzó a sentirse aquel estruendo en el piso, sentí como si mi estómago hubiese dado un vuelco entero. Enrique Bunbury entraba a escena. 

Lo primero que vi fué aquel sombrero negro que tanto lo caracteriza, y luego, toda un figura portentonsa y elegante de un hombre de mundo. Todos enloquecimos. 

No pude esperar hasta la tercera canción cuando me decidí a colarme entre las filas, rapidamente me acerqué a primera fila, veía a Bunbury con toda claridad, desde arriba por supuesto, pero que mejor. Las luces artificiales titilaban acompasadas con la música potente que salía de las bocinas, apuntándonos directamente a la cara. 

Y ¿Como poder describir aquellos momentos? ¿Mirar tan cerca a mi ídolo de la infancia? ¿Escucharle hablar, cantar a coro sus canciones? Las canciones que tantos y tantos momentos nos han hecho sentir, gritar, llorar. El lenguaje no da para tanto. No hay palabras para describir la sensación de observar a un señor como lo es Enrique Bunbury. 

Vale, vale... no sirvo como cronista. La verdad es que aún no cabe en mi la noticia de haberlo visto. Un artista de tanta magnitud. 

A mi propio parecer, el Rock de Enrique Bunbury no tiene igual. No cabe duda del por que es considerado como una de las grandes estrellas del Rock español. Su música rompe con cualquier tipo de regla o barrera prediseñada. 

Para Bunbury no existen barreras, no hay cadenas. El público estalló en aplausos y gritos al escuchar las canciones de HellVille Delux. Y nos complació al cantar viejas canciones de sus discos pasados. El Rescate, Alicia, y Lady Blue fueron algunas de las canciones más aplaudidas y coreadas. 

Ello prueba que EL HOMBRE DELGADO, no dejará de sorprendernos y conquistarnos con su música.

Fuente: blog ElcorreoDigital

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