3.21.2009

Noticia: Se convirtió en "héroe" de la noche


Jue, 19/03/2009 - 00:02

El concierto de Enrique Bunbury en Torreón estuvo salpicado de éxitos nuevos y de canciones de sus otros dos trabajos como solista, “Pequeño cabaret ambulante” y “El viaje a ninguna parte".

Torreón.- Enrique Bunbury es un legado para todos, comentaron anoche algunos de los asistentes a la presentación del cantante español en Coliseo Centenario.

Con su personalidad impactante arribó al escenario alrededor de las 20:40 horas, luciendo delgado con pantalón y camisa negra con detalles plateados y uñas pintadas, saludó a la audiencia con “Buenas noches cabrones”.

Los celulares con las cámaras encendidas brillaron como un cielo estrellado mientras las luces del escenario se movían al ritmo de la primera pieza “El club de los imposibles”.

El concierto estuvo salpicado de éxitos nuevos y de canciones de sus otros dos trabajos como solista, “Pequeño cabaret ambulante” y “El viaje a ninguna parte”.

La fascinación por ser parte de esta velada especial se apoderó de cada rincón del Coliseo Centenario, con la entrega y energía que lo caracteriza, Bunbury se deslizó por el escenario que en esta ocasión sobresalía de lo convencional, mientras sus fanáticos inundaron la parte baja de este recinto.

Una verdadera muestra de trabajo individual de un músico y poeta que ofrece una imagen sonora distinta de sí mismo, como lo hizo con la interpretación de las aproximadamente 14 canciones.

Entre ellas interpretó “Bujías para el dolor”, “El extranjero”, ““Viento a favor”, “Alicia (Expulsada en el país de las maravillas)” y el “Rescate”.

Pero la gente estaba muy emocionada y a gritos pedía intensamente la canción de “Lady blue” a lo que Enrique no se pudo resistir, la cantó pero más adelante. A pesar de que no se logró un lleno total, la asistencia fue muy buena.

Otro detalle que no pasó inadvertido fue que hubo laguneros que portaron su playera en apoyo al Santos Laguna en solidaridad al equipo que jugó contra los Potros del Atlante en el Estadio Corona.

Antes del concierto se apreciaron diversos puestos de souvenirs donde había de todo, desde gorras, playeras, tazas y fotografías que estaban a precios muy módicos.

Atrás quedaron las rolas complejas, las metáforas profundas y las solos de guitarra exentos de aquellas primeras composiciones hechas por el vocalista de la desaparecida banda Héroes del Silencio.

Así, para miles de laguneros, es considerado un “heroe” de los escenarios, una leyenda hecha voz.

Enrique Bunbury se despidió de sus seguidores tras más de dos horas de haber interpretado lo mejor de su música, tanto éxitos como su disco más reciente “Hellville de luxe”.

Paco Bastida
milenio.com

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