3.21.2009

Noticia: Todo un espectáculo - Concierto en Monterrey


No cabe duda, que Enrique Bunbury es bien querido por los regios que la noche del viernes corearon y cantaron sus canciones

Para los latinoamericanos dedicó ‘Extranjero’.

Monterrey.- Y el rock hizo vibrar a la Arena Monterrey con la presencia de Enrique Bunbury, quien anoche demostró por qué es considerado una de las grandes estrellas del rock en español al ofrecer un show cargado de adrenalina y buena música.

A las 21:07 las luces del lugar cobraron vida para dar la bienvenida al cantante y los regiomontanos estallaron en gritos al verlo en la actuación que ofreció como parte de la gira Hellville Tour.

El español lució su clásica vestimenta, ropa negra, gafas oscuras y su texana, destilando sensualidad ante las miradas de ocho mil personas que acudieron al recinto.

El club de los imposibles fue el tema con el que abrió su espectáculo el intérprete originario de Zaragoza, que descargó sus clásicas canciones así como las que integran su más reciente producción discográfica.

“Buenas noches, cabrones” fueron las primeras palabras del cantante para sus seguidores mientras realizaba movimientos sensuales y sacaba la lengua en pose como cualquier estrella de rock.

La escenografía fue sencilla, un largo telón rojo, dos pantallas al lado del escenario y unos candelabros en color rojo dieron un toque de mística elegancia al concierto.

Señorita hermafrodita fue la siguiente melodía que interpretó Bunbury, quien cautivó con su voz a los reunidos que demostraron ser fieles admiradores de su música y que corearon todos sus temas.

Tras interpretar Hay muy poca gente el rockero se quitó los lentes y el sombrero para mirar de frente al público y saludarlo.

“Monterrey, es un inmenso placer estar con ustedes, de verdad, hay tantas canciones que les quiero presentar de mi nuevo disco, yo sé que algunos de ustedes se van a sorprender.

“Como podrán ver esto no es una bromita, hay gente de la radio que puede hacer eso, pero esto no, esto es una advertencia de que les va a doler”, comentó para después ofrecer Bujías para el dolor.

El español provocó fuertes emociones entre los regios que gritaron, lloraron y rieron con cada una de sus interpretaciones; en gran parte del concierto levantaron sus celulares para captar la presentación de su ídolo que ofreció un espectáculo cargado de energía pura.

No cabe duda de que Bunbury ha logrado ganarse a la gente con su potente voz, que lució al máximo al cantar tal como se escucha en el disco cada uno de sus éxitos, mientras se movía cadenciosamente encendiendo a las mujeres que festejaron con gritos ensordecedores cada uno de sus movimientos.

El español, que estuvo acompañado por cinco músicos, en varias ocasiones hizo uso de su guitarra para continuar con el show.

A las 21:40 Bunbury salió del escenario para volver minutos más tarde con otra vestimenta, portando una camisa roja con detalles negros y una boa negra.

Ahora también integró el repertorio del artista que cumplió las peticiones de sus admiradores, que esperaron pacientemente para escuchar Alicia es expulsada del País de las Maravillas.

“Esta canción fue escrita hace más de diez años y alguien me dijo que como trataba tanto de política no estaría vigente después de tanto tiempo, pero hoy en día es de mis temas más solicitados, esta canción la dedicó a ustedes y todos los latinoamericanos”, dijo para después presentar Extranjero.

Infinito, El hombre delgado que no flaqueará jamás, Lady blue, Porque las cosas cambian, y El mismo dolor lograron prender más a los presentes que se mantuvieron de pie toda la velada. Algunas de sus seguidoras mostraron su inconformidad porque tan solo interpretó Apuesta por el rock and roll de los Héroes del silencio. A las 22:37 salió del escenario tratando de concluir su presentación pero el público lo hizo volver para continuar con una buena dosis de rock, presentando temas como El rescate, Apuesta por el rock and roll, El viento a favor y El anzuelo, intentó huir pero regresó para despedirse con El tiempo de las cerezas.


Fuente: El Milenio

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