7.07.2009

Bunbury. Gijón 04.07.2009 “Asturias patria querida”


Tras el paso del “Hellville de Tour” el fin de semana pasado por el Teatro del Liceu de Barcelona, nuevamente el espectáculo retomaba los grandes espacios, llegando en esta ocasión a la Plaza de toros de “El Bibio” de Gijón. Si la memoria no me falla, es la primera vez que Bunbury actuaba en solitario en esta hermosa ciudad situada a las orillas del Cantábrico. Por lo tanto, era una cita realmente esperada por todo el público asturiano, aunque no faltó gente que se desplazó desde diferentes puntos de España con la intención de no perderse este concierto. Prueba de ello era que desde primeras horas de la tarde, ya había gente esperando en la puerta para conseguir los mejores sitios. Sobre las 21, hora de apertura, la cola de acceso a la plaza ya era bastante considerable y de ahí hasta el comienzo del espectáculo, el público fue poblando poco a poco la Plaza de toros hasta conseguir un lleno casi absoluto. Muy buen ambiente y una temperatura casi ideal, ya que durante el día, el cielo había estado nublado aplacando el calor.

Tras el paso del “Hellville de Tour” el fin de semana pasado por el Teatro del Liceu de Barcelona, nuevamente el espectáculo retomaba los grandes espacios, llegando en esta ocasión a la Plaza de toros de “El Bibio” de Gijón. Si la memoria no me falla, es la primera vez que Bunbury actuaba en solitario en esta hermosa ciudad situada a las orillas del Cantábrico. Por lo tanto, era una cita realmente esperada por todo el público asturiano, aunque no faltó gente que se desplazó desde diferentes puntos de España con la intención de no perderse este concierto. Prueba de ello era que desde primeras horas de la tarde, ya había gente esperando en la puerta para conseguir los mejores sitios. Sobre las 21, hora de apertura, la cola de acceso a la plaza ya era bastante considerable y de ahí hasta el comienzo del espectáculo, el público fue poblando poco a poco la Plaza de toros hasta conseguir un lleno casi absoluto. Muy buen ambiente y una temperatura casi ideal, ya que durante el día, el cielo había estado nublado aplacando el calor.

Sobre las 22:30 las luces se apagaban, quedando encendidas únicamente las dos pantallas situadas al fondo, a ambos lados del escenario, mientras que por los altavoces sonaba la surfera “A plateful brain” del grupo ruso Messer Chups que sirve como preludio a los conciertos, mientras poco a poco los componentes del grupo iban situándose en sus respectivos lugares. Ramón Gacías, tras su batería, marcaba el ritmo del comienzo del concierto, seguido por Álvaro Suite que descargaba a través de su guitarra ese peculiar punteo que abre “El club de lo imposibles” mientras que los demás componentes fueron entrando poco a poco en la canción. Por su parte, Bunbury aparecía corriendo desde un lateral del escenario hasta situarse en el centro donde se encontraba su pié del micro. En una ocasión más, volvía a vestirse de luces en una Plaza de toros, (la anterior había sido hacía un par de semanas en Las Ventas de Madrid), es decir, con su peculiar sombrero de ala ancha con calavera estampada en su frontal, gafas de sol y riguroso traje negro adornado con tachuelas. Bunbury recorría el borde del escenario y apuntaba con sus manos al público mientras disparaba cada uno de los versos de la canción hasta llegar al final del tema con ese saludo que ya viene siendo característico: “Buenas noches cabrones!!!!!!!!”. Sin tregua, Bunbury se colgaba su guitarra al hombro, para atacar con “La señorita hermafrodita” y posteriormente con “Hay muy poca gente”. No fue hasta antes de “Bujías para el dolor” cuando Bunbury se dirigió al público para proclamar con un grito: “Asturias patria querida!!!”, ante los aplausos y gritos de todos los allí presentes. Enrique daba las gracias por asistir y presentaba toda esta colección de temas que englobaba como “Canciones desde el Puerto…”. “Bujías para el dolor”, uno de los temas más rockeros de “Hellville de luxe”, sonaba de forma atronadora. Tras ésta, un pequeño momento de reflexión y sorpresa con “No fue bueno, pero fue lo mejor” muy bien recibida por formar parte del proyecto que Bunbury llevó junto al asturiano Nacho Vegas en “El tiempo de las cerezas”. “Sólo si me perdonas” - “Una canción de amor para reparar parejas”, como así la presentó Enrique - fue el siguiente tema donde de nuevo volvía a recuperar toda la garra y fuerza eléctrica con un poco de arte flamenco en esa parte de palmeo y taconeo que produce que todo el público levante sus manos para aplaudir al unísono.

Primera pausa de la noche, y momento de lucimiento del guitarrista Jordi Mena para a continuación dar paso a la parte más cercana e íntima del concierto. Los músicos ocupan el centro del escenario bajo las lámparas y luces rojas. En esta ocasión, los temas elegidos fueron “Sácame de aquí”, “El extranjero” (con lucimiento en el acordeón del maestro Rebe), “Contar contigo”, “Alicia (expulsada al país de la maravillas)” (la única que hasta el momento está rescatando del “Radical Sonora” y sin lugar a dudas toda una joya en la discografía de Bunbury) y la siempre conmovedora “Infinito”.

Nueva pausa, aunque casi sin descanso, ya que tras finalizar “Infinito”, por las pantallas del escenario se proyectaba esa intro con imágenes y comentarios de películas de Serie B que sirve para introducir “El hombre delgado que no flaqueará jamás”. En este set volvían a retomar la parte más rockera del show con temas como “Sí”, “El rescate”, la siempre fabulosa y glamurosa “Apuesta por el rock n’ roll” (con esas proyecciones de los luminosos de neón de Las Vegas) y “Lady Blue” como broche enérgico final de esta parte.

A punto de alcanzar las dos horas de concierto, el grupo se iba para volver a reaparecer. Casi como si comenzaran un nuevo concierto, empezaron a sonar los primeros acordes de “El anzuelo”, tema con el que ya abrieron las dos noches en Barcelona (y en Varsovia también). Tal vez uno de los temas menos conocidos del repertorio de Bunbury, pero que no por eso deja de ser uno de los más especiales. Tras éste, el medio tiempo y cuarto single de “Hellville de Luxe”, “El porqué de tus silencios”, seguida de “El viento a favor” (iniciada con unos versos de “Una canción triste” y “No me llames cariño” (en mi opinión, uno de las canciones renovadas que en directo funcionan muy bien) donde entrelazaron su final con el principio de la estremecedora “El jinete”. Tras la versión de José Alfredo Jiménez, sonaba “Canto (el mismo dolor)” en lo que se iba previendo como el final del concierto. De hecho, así fue, marchándose y reapareciendo la banda para interpretar un último bis con el tema que cierra “Hellville de Luxe”, “Aquí” y una emotiva “Y al final” que recogió todos los aplausos de los allí presentes.

Bunbury y la banda volvían a salir por la puerta grande después de haber ofrecido otra gran noche de rock en una Plaza de Toros.

La próxima parada será este viernes 10 de Julio en la “Explanada de los Jardines de Viveros” de Valencia.


Texto: Juan Garrancho
Fuente: Web Enrique Bunbury

No hay comentarios:

Google