12.22.2010

Revista Rolling Stone revela la Playlist Perfecta de Bunbury

Adelantamos un extracto de la portada del próximo número de ‘Rolling Stone’: más de 70 listas de canciones elaboradas por músicos. Metallica, Vetusta Morla, Mick Jagger, Ariel Rot… Todos en exclusiva para nuestra revista. Por ‘Rolling Stone’

Arcade Fire y Bunbury nos desvelan su lista perfecta de canciones

Adelantamos las playlist de Arcade Fire con sus canciones favoritas de Bruce Springsteen y la de Enrique Bunbury sobre músicos latinos. En el próximo número de ROLLING STONE, que sale a la venta este jueves, encontrarás el resto: más de 500 canciones elegidas por más de 70 artistas, de Chris Martin (Coldplay) a Lars Ulrich (Metallica), y de Ariel Rot a Vetusta Morla. Haz sitio en tu iPod.

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El cantante de Arcade Fire, Win Butler, emulando a Bruce Springsteen en Born in the USA.

El líder de Arcade Fire, Win Butler, selecciona sus canciones preferidas de Bruce Springsteen: “Descubrí sus discos sin orden alguno. Escuché Born in the USA de niño en la radio, pero fue después de mudarnos a Montreal cuando me metí de lleno en Bruce. Fue por la energía de Born to run”, revela el cantante. Aquí va su lista:

1. Two hearts: “Ciertas canciones me conquistan tras verlas en directo. Es muy bonito lo que hacen Bruce y Little Steven en esta canción, y hay cierta agresividad en directo que no se ve en el disco”.

2. Nebraska: “Escuchas las primeras cuatro notas y ya te metes en ese mundo. No te pide completa atención como un grupo dándolo todo delante de ti: se infiltra dentro de ti”.

3. Atlantic city: “El elemento pop respalda la narración. Hay ciertos detalles (Ponte las medias, nena / Porque la noche es fría) que no sueles escuchar en canciones pop. Pero tiene un gancho increíble”.

4. State trooper: “Es una de mis canciones favoritas de todos los tiempos, en términos puramente de sonido. Está al borde del precipicio, todo el tiempo, hasta que al final grita”.

5. Highway patrolman: “Aquí se ven interesantes dinámicas familiares, el tipo baila con la mujer de su hermano. Es como ver las viejas fotos de boda de alguien”.

6. I’m on fire: “Hay mucho sentimiento en la voz. No tienes ni que entender inglés para saber de qué va la canción”.

7. Dancing in the dark: “Es un equilibrio complicado, hablar de una historia real, tener todo este sentimiento en la música y a la vez conseguir que la gente baile con sus amigos”.

8. Tougher than the rest: “La canción aplica esa forma de hablar tan de macho en algo sensible. Pero es incluso mejor cuando la escuchas en directo con Patti [Scialfa] cantándola junto a Bruce”.

9. Streets of Philadelphia: “Me gusta la versión del vídeo de Jonathan Demme: la voz está en directo; Springsteen andando por Filadelfia, con el ruido de fondo. Así es como escuché por primera vez la canción, así que es la versión perfecta para mí”.

10. Galveston bay: “Mi familia iba a la playa en Galveston. Era interesante escuchar una canción sobre un sitio que conocía, pero con nueva información: desde la perspectiva de esas familias de inmigrantes vietnamitas pescadores”.

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Ilustración de Enrique Bunbury.

Enrique Bunbury confecciona su lista con canciones de músicos latinos. “Aunque parezca mentira, todavía, a día de hoy, muchos de los músicos, aficionados y profesionales del rock&roll patrio, padecen de lagunas y agujeros negros en sus colecciones de vinilos, cd’s o mp3 acerca del legado latino”, explica el músico. “Ojalá os interesen alguno de los autores, de los ritmos, de las canciones o de las historias”, afirma Bunbury. Ésta es su playlist.

1. El contragolpe, de Alci Acosta: “Él es uno de los más grandes cantantes colombianos de boleros desgarrados, dramáticos amores no correspondidos y hombres destrozados por mujeres frías, insensibles y promiscuas. La primera vez que supe de él fue gracias a Andrea y Héctor, de Aterciopelados. Me regalaron una casete que escuché hasta la saciedad y les estaré eternamente agradecido”.

2. El arriero, de Atahualpa Yupanqui: “Es el gran místico argentino. Es mucho más que un cantor, mucho más que un autor de canciones gloriosas. Tiene ese halo de gurú y maestro que, quizá, en el mundo anglo sólo posee Leonard Cohen”.

3. Contrabando y traición, de Cornelio Reyna: “El narcocorrido es casi tabú en el México de 2010. Los medios le volvieron la espalda, quizá por miedo a verse implicados en la guerra entre cárteles que controlan la droga en cada Estado, quizá por la seriedad con la que Felipe Calderón abandera la lucha, como si su partido tuviera las manos limpias de polvo y paja. El caso es que ya no es tan fácil escuchar estas deliciosas narraciones fronterizas de encuentros policiales, de pick ups cargadas de hierba o farlopa a la carrera, y de venganzas inevitables”.

4. Hasta el final de la vida, de Diomedes García: “No sé quién hubiera ganado en una ficticia farra-competición entre Keith Richards y este simpático personaje. Pasó una temporadita en la cárcel por la muerte de una joven relacionada sentimentalmente con él. Uno de los grandes del vallenato colombiano. Me llama la atención que en sociedades aparentemente conservadoras, religiosas y carcas, aúpen e idolatren a balas perdidas como Diomedes o José Alfredo”.

5. No me amenaces, de José Alfredo Jiménez: “No puedo evitar recomendar toda la obra de José Alfredo. He cantado varias canciones del maestro ¡y las que me quedan!: El jinete, Hijo del pueblo,Te solté la rienda (con Calamaro)… ¡Si no te gusta la ranchera no tienes sentimientos! Es el blues latino. Música armónicamente sencilla y líricamente poderosa y profunda”.

6. Que nadie sepa mi sufrir, de Julio Jaramillo: “¡El Ruiseñor de América! ¡Ecuatoriano universal! Todo el mundo me hablaba de él en Ecuador. Me obligaron a escuchar sus canciones en un viaje por carretera hacia Cuenca. ¡Qué dramas! ¡Qué tormentos! Cantó todo tipo de canción y se atrevió con el rock and roll, pero su voz era perfecta para el bolero dramático. Su vida, desordenada y bohemia, le llevó a una muerte prematura, a los 43”.

7. Los chucos suaves, de Lalo Guerrero: “Pura música pachuca. Hijos de la primera generación de mexicanos emigrantes en EE UU, amantes de los nuevos ritmos de los años 30 y 40 y conocedores de su herencia genética mexicana, los pachucos, enfundados en sus zoot suits, fueron las primeras bandas latinas. ¡Música para bailar y vestir elegante, como debe ser!”.

8. Balada para un loco, de Roberto Goyeneche: “Me encanta Goyeneche. Me parece el mejor cantor del tango, con permiso de Gardel. Su fraseo es único. Esta es una canción que durante un tiempo pensé preparar para cantarla en Buenos Aires. Imposible (¡y ridículo!). Nadie puede aportar nada a esta interpretación perfecta”.

9. Desapariciones, de Rubén Blades: “Algunos se han referido al maestro Blades como el Dylan latino... Si los gringos siguen postulando al de Minnesota para el Nobel de Literatura, Blades merece igualmente que el mundo latino presente su causa. Sus textos siguen siendo un mundo aparte en la música en nuestro idioma”.

10. Cocainómana, de Trío Matamoros: “Escucha detenidamente la letra. La escribió Miguel Matamoros, en Cuba, en 1932”.

Ilustraciones: Thomas Fuchs & Ernesto Kofla

1 comentario:

Javier López Narváez dijo...

Solo una precisión. El cantante del vallenato "Hasta el final de la vida", que es la Nº4 de Bunbury, no se llama Diomedes García, sino Diomedes Díaz.

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